miércoles, 30 de noviembre de 2016

TRAGEDIA DEL CHAPECOENSE. 'SIN GRANDES NOMBRES PERO CON MUCHO CORAZON'

Lo que tenía que ser una fiesta futbolera dentro del gramado de juego, se convirtió en una lamentable tragedia, el avión que transportaba al equipo Chapecoense de Brasil, que jugaría este martes la Final de la Copa Sudamericana frente al Atlético Nacional, se estrelló en Cerro Gordo de la Unión, en Antioquia, Colombia.

La Unidad de Gestión de Riesgo de Colombia confirmó que viajaron 77 pasajeros,  de los cuales 71 fallecieron en el accidente de avión de Chapecoense.

¿QUE PASÓ?

La delegación del club de fútbol Chapecoense debió llegar el lunes en la tarde a Colombia procedente de Sao Paulo en un Airbus 320 fletado y por una desautorización de la autoridad aeronáutica brasileña tuvo que hacer escala en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) y embarcarse allí en un avión que, hoy se sabe, tiene una autonomía de vuelo limitada. 

Allí comenzó la terrible cadena de errores que terminó con una tragedia aérea que costó la vida a 71 personas, a la que sobreviven seis y que ha enlutado especialmente al mundo del deporte y el periodismo. Aviones del tipo Airbus 320, como el que no pudo finalmente contratar el Chapecoense para viajar hasta la ciudad colombiana de Medellín desde el aeropuerto de Guarulhos, en Sao Paulo, tienen una autonomía de vuelo de más de siete horas. La Agencia de Aviación Civil  de Brasil desautorizó la partida del Airbus de ese país para cumplir el trayecto directo hasta Medellín, lo que obligó a la delegación a utilizar un Plan B. 

La misma aeronave los condujo hasta Santa Cruz de la Sierra para fletar una aeronave de la empresa de chárter Lamia (Línea Aérea Mérida Internacional de Aviación), una compañía anónima de capital venezolano nacida en 2009 en el estado de Mérida, aunque opera desde Bolivia. 


Las leyes aeronáuticas establecen que los vuelos privados deben tener matrícula del país desde que se parte o al que se llega. Horas después, partieron desde el Aeropuerto Internacional Viru Viru, de Santa Cruz. 

Su avión siniestrado estaba al mando del capitán Miguel Quiroga, dueño de la empresa de Charter, y el mismo que transportó hace 18 días a la selección argentina desde Belo Horizonte a Buenos Aires, tras jugar un partido de las eliminatorias para el Mundial Rusia 2018. 

Este "Regional Jet" trasladó para jugar a domicilio partidos de la Copa Sudamericana al colombiano Atlético Nacional, el rival al que el Chapecoense ya no le podrá cumplir la cita en la final del torneo. 

La travesía duraría unas cuatro horas y la delegación debería llegar a su destino antes de la medianoche en el avión de la compañía Lamia, un RJ100 cuya fabricación británica data de los años 90 y que es llamado así en el ámbito aeronáutico por tratarse de un 'Regional Jet', es decir, un aparato diseñado para cubrir distancias cortas. 

Expertos en seguridad aeroportuaria consultados este martes, que hicieron todo este detallado relato, no se explican cómo esta aeronave fue empleada para cubrir la distancia de 2.265 kilómetros aproximadamente que separan a Santa Cruz de la Sierra y el aeropuerto José María Córdova de Medellín, situado en el vecino municipio de Rionegro. 




A la misma hora en que se aproximaba a su destino, se presentó una emergencia en el aeropuerto de Rionegro. Un avión Airbus 320, el mismo que fue negado a los brasileños para cumplir su cita con el Atlético Nacional en el partido de ida de la final de la Copa Sudamericana, recibió prioridad para aterrizar por evidenciar una fuga de combustible. La nave de la aerolínea Viva Colombia venía procedente de Panamá y logró sortear sin más problemas su incidente. 

Entretanto, el RJ85 de Lamia, que llegaba con el combustible justo, quedó incorporado en espera, un estado en el que la aeronave se mueve en un radio definido hasta recibir la orden de aterrizar o trasladarse a un aeródromo cercano. Los especialistas que han iniciado este martes las investigaciones sugieren que el piloto del avión boliviano también debió informar de inmediato a la torre de control de su situación, un procedimiento que se conoce como "solicitar vectores", es decir, pedir la ruta más rápida para aterrizar en el aeropuerto de destino. 

Al desconocimiento de la situación por parte de los controladores, que nunca recibieron la declaración de emergencia, siguió el desconcierto absoluto. Sin combustible, se generaron los problemas eléctricos, porque se apagaron los generadores. Esto explica por qué no explotó el aparato al desplomarse en el agreste cerro El Gordo. 

¿QUIÉNES SON LOS SOBREVIVIENTES?

Jackson Ragnar Follman. Guardameta de 24 años. Ingresó a la categorías inferiores del Juventude el 2009 y obtuvo el campeonato Gaucho el 2010. Fichó para los equipos Gremio, Linense, URT antes de ingresar a Chapecoense desde el año pasado como uno de los arqueros suplentes. Tuvieron que amputarle una pierna tras el accidente, indicó a los medios el director general de la Clínica San Juan de Dios, Guillermo León Molina.

Alan Ruschell. Lateral izquierdo de 27 años. Comenzó en el Juventude el 2008 en los juveniles y pasó por otros cinco equipos además de Chapecoense, en el que estuvo en la temporada 2013 por primera vez. Este año era parte de su plantel titular. Fue al primero que rescataron, momento en el que pidió que guardasen su anillo de casado. fue sometido a cirugía debido a una serie de fracturas en su cuerpo. Actualmente se encuentra con inmovilización en la clínica de Río Negro de acuerdo a La Nación.


Helio Hermito Zampier Defensa central de 31 años. Conocido como "Neto", se inició en Vasco el 2005 en la categoría sub-20. Tras recorrer diversos planteles fichó con Chapecoense el 2015 y nuevamente este año. Uno de los últimos en ser localizado en la escena del accidente, puesto que acabó debajo del fuselaje. Los detalles de su estado aún se desconocen, pero según medios internacionales tendría un traumatismo severo de cráneo entre otras lesiones.

Rafael Henzel Periodista brasileño que integraba el equipo de prensa de 22 trabajadores que acompañaron al plantel. Con 20 años de experiencia, trabajó en radio y televisión. Es narrador deportivo de la radio Oeste Capital de Chapecoense. Luego del accidente se le atribuyó un trauma en el tórax y una fractura en la pierna izquierda de acuerdo a Noticias RCN. Está ingresado en el hospital San Juan de Dios.

Ximena Suárez. Boliviana de 27 años que formaba parte de la tripulación como azafata. Sufrió varias fracturas pero se encuentra estable, anunciaron medios internacionales. Fue ingresada al hospital San Juan de Dios. Su hermano partió de Cochabamba para encontrarse con ella en Colombia. 

Erwim Tumiri. Boliviano de 25 años que formaba parte de la tripulación como técnico aeronáutico. Además de trabajar, es parte de una banda de música cristiana "Ajayu". De acuerdo a sus familiares se encontraba reemplazando a uno de sus compañeros. "Sobreviví porque seguí los protocolos de seguridad", aseguró a medios internacionales. Su estado de salud es estable.


GRAN GESTO DE ATLÉTICO NACIONAL

Atlético Nacional anunció que quiere dar el título de la Copa Sudamericana al Chapecoense, como homenaje, en ese sentido el presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, describió la iniciativa como " digna de elogio".


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